Cómo cortar mi orquídea

Cómo cortar mi orquídea

Las orquídeas atraen todas las miradas Tienen un aspecto encantador que da vida a casi cualquier interior. Nos encantaría llenar nuestra casa de estas hermosas orquídeas plantas de interiorya que, con los cuidados adecuados, podrá disfrutar de sus coloridas flores durante años.

¿Sabía que es posible cortar una orquídea? Aunque no es una tarea fácil y no siempre hay garantías de éxito, no es imposible y merece la pena intentarlo

Propagar una orquídea: ¡la paciencia es la clave!

Cortar un Orquídea es un pequeño arte en sí mismo. Hay varias formas de propagar una orquídea y el proceso difiere para cada variedad.

Una diferencia importante en la forma de esquejar es si se trabaja con o sin un keiki. Y ahora estarás pensando: "Un keiki, ¿qué es eso?" No se preocupe, estaremos encantados de explicárselo.

¿Qué es un keiki?

Un keiki es en realidad la orquídea bebé, un esqueje. Es una pequeña planta que crece a partir de un ojo inactivo de la planta madre. No todas las orquídeas desarrollan keikis, por lo que con esas orquídeas hay que utilizar un método de esquejado diferente.

Un ojo latente en una Orquídea es una especie de "punto de reposo" en la planta, normalmente en la base del tallo o en un nudo de la planta. Es una pequeña bola que se asemeja a un capullo que no puede salir. Este ojo latente no está activo, pero puede 'despertarse' cuando se estimula la planta en las condiciones adecuadas.

Esquejes con Keiki

Orquídeas como la Phalaenopsis y Vanda son conocidas por ser capaces de desarrollar keikis. Sin embargo, a veces ocurre que el botón floral de la Orquídea no florece y en su lugar se desarrolla una nueva planta (el keiki). Puede estimular el desarrollo de un keiki haciendo que un ojo latente de la Orquídea se "active".

Con unas pinzas, puede retirar con mucho cuidado la membrana del ojo latente. La punta que queda es el keiki, que continuará desarrollándose hasta convertirse en una nueva Orquídea. Asegúrese de utilizar siempre manos y herramientas limpias para evitar dañar o infectar la planta.

Los keiki suelen tardar entre 7 y 9 meses en crecer lo suficiente como para separarse de su planta madre. Así que hay que tener paciencia Sólo cuando el keiki tenga raíces propias de unos 6 cm podrás cortarlo con cuidado. A continuación, corta el keiki unos centímetros por debajo del ojo y aplica un poco de canela en las heridas de la planta madre. Esto ayuda a cicatrizar más rápido y previene las infecciones.

Coloque el keiki en una maceta con una mezcla de fibra de coco y corteza de árbol, y verá cómo la nueva planta se desarrolla lentamente. Cuanto más tiempo permanezca unida a la orquídea madre, más fuerte se hará. Esto aumenta sus posibilidades de supervivencia

Esquejes sin Keiki

También hay orquídeas que no desarrollan keikis. Estas orquídeas, como la Cattleya, la Bulbophyllum y la Dendrobium, crecen de forma diferente. Desarrollan rizomas, que son tallos engrosados que crecen horizontalmente bajo el suelo y se elevan hasta la cima para dar lugar a nuevas plantas.

La paciencia es una virtud

Tanto si esquejas con o sin keiki, el ingrediente más importante es la paciencia. Las orquídeas no crecen deprisa y hacer esquejes puede llevar meses. Pero con los cuidados y la atención adecuados, al final te verás recompensado con una hermosa planta nueva de la que disfrutar.

Así que, aunque esquejar una orquídea no es un proceso fácil, puede ser increíblemente gratificante. Tenga paciencia, asegúrese de que el entorno esté limpio y dé tiempo a sus nuevas plantas para que se desarrollen. Quién sabe, puede que pronto tenga varias orquídeas preciosas en casa